Reflexión sobre el Amar a pesar de la Distancia
Un día al cruzarte en mi vida, cambio radical y armónicamente
volví a creer en lo hermoso y lo bello del amor,
volví a confiar en alguien que me entrego su corazón,
que entrego cuerpo y alma, espíritu, entrego todo su amor
y solo dos personas pueden darse
esto qué es lo más bello de la vida “AMOR“,
tu al aparecer derrepente pude decir eres tu el ángel que
me cuidara, que me amara, que me acompañara y compartirá su vida
con la mía hasta el fin de los tiempos.

Hemos pasado por momentos maravillosos,
momentos que se quedan en el corazón, la mente,
cada recordar de esos días es como verte frente a mí, sentir
tus labios, tus caricias, tus manos, ver tu mirada frente
a la mía, decirte en voz susurra y acariciable “TE AMO”.
Pero si algo nos puso la vida como obstáculo fue la distancia
nos puso una barrera de kilómetros tan extensa que es difícil
recorrerla, pero… es difícil cuando pierde uno las esperanzas,
cuando se rinde y no puso empeño ni importancia a este amor.
Yo ahora tengo que ganarle a ese obstáculo, por tu amor,
por ver tus ojos hermosos y ver tu mis ojos, sentir tus manos
y tu sentir las mías, ambos darnos el beso que por tanto tiempo
soñamos y deseábamos con todo corazón.
Pronto podremos estar juntos como nunca lo hemos hecho, si el destino
por algo nos hizo encontrarnos, fue porque debemos estar juntos,
el amor así lo quiso, y ahora así lo quiero yo
te amo y mientras yo viva y te tenga en mi alma y corazón
te amare hasta el final de este mundo… “TE AMO”.








mi-refugio dijo
Hola. Me indentifico plenamente con tu artículo. También a mi me sonrió el destino, también a mi me invade la imperiosa necesidad de luchar por un amor que mora en la distancia. Persevero cada día en esta lucha y cada día la fuerza, el amor, la esperanza de besar sus labios, su alma, mirar lo tan hermoso que me transmite sus ojos, su cuerpo, su ser, su vida, ahondan en mi interior. Si no luchamos por lo que verdaderamente queremos, amamos y deseamos, seremos almas en pena x el resto de nuestros días. Te felicito por tu artículo, me encantó. Saludos.
22 Mayo 2011 | 01:10 AM